ADN malo, ¿o dark ADN? notas del cuento

ADN defectuoso,

así titulé (reminiscencias del patito-feo) el cuento que terminé (si eso es posible) en 2007 pero pergeñé en 2004 y mis lamarkianos inicios varios años antes (cuando la arrogancia científica hablaba del ADN chatarra al que no sintetizaba proteína) tan convencido de un mecanismo aún no descubierto que explicaría la velocidad de la evolución, la que, claro que acepto, es mucho de accidental.

Dark ADN podría titularlo hoy, leído el artículo (marzo 2018) de New Scientist sobre el ADN desaparecido.

Claro que el ADN no diseña futuro.  Pero hay, siempre creí,  más que puro azar en la evolución.  Mi formación técnica me hace devoto al concepto de "feedback"  la realimentación de los sistemas que funcionan, y en el azar no hay ninguna.  Sospecho que parte de nuestra vida se reimprime en nuestro ADN. -nada místico, solo marcadores y detectores de estrés- y la mutación tendría así algo de pragmático.

Marcadores, ¿cómo el pulmón del que vive en montaña es más amplio, músculos y huesos del gimnasta más fuertes, el cerebro del que estudia más inteligente.  Eso no es parte mutación ni herencia, pero hay realimentación  que personalmente desconozco, y habrá estudios de ella,
Quizás la miopía de los privados de sol no se deba a una virtud intrínseca de la luz solar sino a que es un marcador para el desarrollo de la vista... pero ya es mucho especular.

También desarrollé un modelo de crecimiento neuronal de inteligencia artificial ( que llamé glial) basado en marcadores de estrés, el de cada sinapsis.

Sería un desperdicio no usar esa realimentación en la gestación de nuevo ADN.  Es mi único argumento, siendo apenas amateur.
Nadie habla de pavos con turbante (y Lamarke no lo hizo), chicana que el descuidado acepta. No pudo él, Lamarke, en la época disponer de herramientas para describir el mecanismo, lo que hacía con toda razón que no pudiera ser una teoría científica.  Hoy las hay. Se irán descubriendo.  Sé que sí.


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