"Entrevista laboral", porque vender trabajo de verdad no es entrevista laboral, ¿o sí? Parte DOS
- Cuál es tu principal defecto...
- ¡UF! Soy medio sordo, tengo lags de atención, el tinitus me hace ver un poco disperso, y tengo dificultades de dicción. - (Y no es todo, si hubiera sabido la pregunta le habría preparado una lista más completa. ¡Ja ja! Qué bruto.)
Pero eso no impidió que mis relevamientos fueran excelentes. Los problemas los tuve cuando había un especialista que las hacía, solucionados SIEMPRE cuendo el intermediario desaparecía. Para la estadística, SIEMPRE que la hice yo el proyecto concluyó en éxito,
- "Le explicás, no sabés si entiende, pregunta un par de boludeces... y al dia siguiente vuelve con la solución hecha." - Palabras de un gerente de logística.
Fue... ¡Mi primera entrevista seria! Pasada lunga mi quinta década de vida.
Copiar los dibujitos. Ajá. ¿Cuántos son? Nueve, me contesta. Ok, podría hacer un tablero tatetí y sería más prolijo... ¡Ja! No seas obsesivo, me digo y empiezo tirando el primer dibujo arriba a la derecha. Francamente no sé por qué.
- Sí, viene para acá... ¿que si se mueve? Claro, si vértigo me da..."
- Sí, un payaso sombrerudo que baila. (levanto los brazos e imito el movimiento)
- Sí, un jarrón chino hecho de animalitos de colores.
Preguntas escritas... Uf, qué embole. Aburridas, repetitivas. Uhmmm... Se la pasa preguntando sobre la seguridad ("sí, es prioridad", contesto) pero en una pregunta eso ya no cierra y vislumbro un error de convención lingüística. Empresas como Atlas Copco se la pasan dando cursos de seguridad personal, hay carteles y cursos (vestimenta, conducta, procedimientos) y el tablero de la entrada muestra su éxito o fracaso "XXX días sin accidentes". Entonces pregunto ¿Seguridad se refiere a prevención de accidentes o estabilidad laboral? "Poné lo que vos creas" me dice. Puaj, respuesta de de psicólogo, no de investigador. Monotributo, años conociendo distinta gente y empresas, y el cuestionario revela que soy un enfermo de la estabilidad. Uf, cierto que ahora la anhelo pero de casualidad.
Me pregunta, no recuerdo cómo, sobre lo que es un jefe. "Hacen falta" digo, cansado. Por la cara creo que sacó conclusión. No me preguntó si fui jefe. Lo fui, uno bastante malo.
Más tarde (ahora) deduzco que eso es importante para un empleado, si prefiere tener rienda suelta o necesita que le digan lo que tiene que hacer. Debí completar, el jefe es alque le tirás los problemas que están fuera de tu órbita, el que tiene que darte los recursos y al que se los tenés que vender, el que ve prioridades que no vos y te tiene que mantener informado. O sea, para mí el cliente es mi jefe. Es muy difícil sacar tal conclusión de una entrevista.
"Qué te entusiasma"
No recuerdo qué dije.
Ahora diría la cara feliz de Magalí cuando juntos solucionamos mediante la programación en Excel SU idea para los datos del SAP.
"Qué te desanima en el trabajo"
Estaba cansado, me tomo desprevenido. "Los despidos" digo, y no digo más. Fue un error, pero estaba con la guardia baja. No es que ante un despido (viví montones) me cruzara de brazos y dejara de laburar. Son necesarios,
No le comenté que en sistemas éramos los encargados de bloquearle el acceso a sus datos mientras le informan su infortunio. No es agradable, pero se hace.
¿oponerme? Si hasta despedí a mi hermano. Y ahí esta el secreto, él nunca me lo echó en cara, pero lo recuerdo y me pongo triste. Estamos distanciados, tengo culpas pero definitivamente no fue que lo eché la causa. Pero lo eché, y de qué sirvió. Es quizás un tipo jodido. Pero honestidad, la confianza y los valores en común son más importantes que los posibles errores en una empresa, más en un país de estafadores. Si lo sabré.
Qué lo parió, después de trabajar en negro casi una década ahí al final no me tomaron
¿Este desastre que hice de entrevista tendrá algo que ver?
...más, si me acuerdo...
que sea experiencia para la próxima entrevista donde se discute todo menos trabajo.
Recordé. ¡El último test! Clásico psicotécnico... pero solo 10 cuadritos por llenar. De una pasada marco los diez. Subo la vista, ¿tengo dos mal?!! Rápidamente los corrijo y le doy la hoja. Recita las respuestas de memoria, todo ok. "Perfecto", dice. "Pero casi erré dos" contesto, suicida. "Para eso es el tiempo, para revisar". No entiende, entiendo que no entienda ese malestar que quizás confunda con frustración. En Sisteco era el que resolvía los problemas más difíciles, el encargado del entrenamiento de todo el laboratorio, el responsable de que las reparaciones más difíciles se realizaran, el más inteligente dentro de un laboratorio de la gente más inteligente. No puedo amagar equivocarme en un test más básico que el Sudoku básico.
Bueno... creo en los test psicológicos. De su valor científico y estadístico. Pero descreo de su capacidad para diagnosticar casos individuales, es como predecir la vida de UN muón a partir de las muy bien probadas ecuaciones, NO sirve. Lo veo como racionalizar la mezcla de intuición y prejuicios que quien contrata se va armando.
Acepto (somos humanos e intuitivos) que sí hay parámetros que pueden (o no... ¡ja ja!) servir atender: Una vez me tocó evaluar (me apresuro en aclarar que no estoy calificado, pero bueno, era yo lo que había) a alguien que parecía muy -muy- lejos de la personalidad abierta, segura y comunicativa que requería el puesto y que especialmente debía tratar con los clientes. Por obvias razones (digamos "personales", o casi autobiográficas) no le iba a descalificar por eso. El CV dice que completó un curso de programación pero el test lo falla, y se lo marco. "Nooooooo.... dame otro" dice. Amor propio, estudió para eso, falló pero no salió corriendo. Le invento otro ejercicio, aunque debo darle una pista, y al final lo resuelve. Terminadas las entrevistas le cuento mi impresión personal al dueño, que no solo coincide: ¡se entusiasma! Y lo contrata. (Es dueño, me imagino en cambio que un típico gerente quizás no se hubiera arriesgado y me pediría que siguiera buscando). Reusltado: Fue el mejor colega, el más abierto a consejos, no temía rehacer un módulo entero si había equivocado el enfoque, y el que menos errores tuvo en sus productos finales. Demasiados inteligentes hay en el rubro, esos que se burlan de la incapacidad del usuario y la su falta de inteligencia para lidiar con sus inteligentísimos programas. El problema es que algunos lo logran, que el usuario se sienta culpable de no ser suficientemente capaz y sin querer empujarlo a ocultar errores de él y del producto.
- ¡UF! Soy medio sordo, tengo lags de atención, el tinitus me hace ver un poco disperso, y tengo dificultades de dicción. - (Y no es todo, si hubiera sabido la pregunta le habría preparado una lista más completa. ¡Ja ja! Qué bruto.)
Pero eso no impidió que mis relevamientos fueran excelentes. Los problemas los tuve cuando había un especialista que las hacía, solucionados SIEMPRE cuendo el intermediario desaparecía. Para la estadística, SIEMPRE que la hice yo el proyecto concluyó en éxito,
- "Le explicás, no sabés si entiende, pregunta un par de boludeces... y al dia siguiente vuelve con la solución hecha." - Palabras de un gerente de logística.
Fue... ¡Mi primera entrevista seria! Pasada lunga mi quinta década de vida.
Copiar los dibujitos. Ajá. ¿Cuántos son? Nueve, me contesta. Ok, podría hacer un tablero tatetí y sería más prolijo... ¡Ja! No seas obsesivo, me digo y empiezo tirando el primer dibujo arriba a la derecha. Francamente no sé por qué.
- Sí, viene para acá... ¿que si se mueve? Claro, si vértigo me da..."
- Sí, un payaso sombrerudo que baila. (levanto los brazos e imito el movimiento)
- Sí, un jarrón chino hecho de animalitos de colores.
Preguntas escritas... Uf, qué embole. Aburridas, repetitivas. Uhmmm... Se la pasa preguntando sobre la seguridad ("sí, es prioridad", contesto) pero en una pregunta eso ya no cierra y vislumbro un error de convención lingüística. Empresas como Atlas Copco se la pasan dando cursos de seguridad personal, hay carteles y cursos (vestimenta, conducta, procedimientos) y el tablero de la entrada muestra su éxito o fracaso "XXX días sin accidentes". Entonces pregunto ¿Seguridad se refiere a prevención de accidentes o estabilidad laboral? "Poné lo que vos creas" me dice. Puaj, respuesta de de psicólogo, no de investigador. Monotributo, años conociendo distinta gente y empresas, y el cuestionario revela que soy un enfermo de la estabilidad. Uf, cierto que ahora la anhelo pero de casualidad.
Me pregunta, no recuerdo cómo, sobre lo que es un jefe. "Hacen falta" digo, cansado. Por la cara creo que sacó conclusión. No me preguntó si fui jefe. Lo fui, uno bastante malo.
Más tarde (ahora) deduzco que eso es importante para un empleado, si prefiere tener rienda suelta o necesita que le digan lo que tiene que hacer. Debí completar, el jefe es alque le tirás los problemas que están fuera de tu órbita, el que tiene que darte los recursos y al que se los tenés que vender, el que ve prioridades que no vos y te tiene que mantener informado. O sea, para mí el cliente es mi jefe. Es muy difícil sacar tal conclusión de una entrevista.
"Qué te entusiasma"
No recuerdo qué dije.
Ahora diría la cara feliz de Magalí cuando juntos solucionamos mediante la programación en Excel SU idea para los datos del SAP.
"Qué te desanima en el trabajo"
Estaba cansado, me tomo desprevenido. "Los despidos" digo, y no digo más. Fue un error, pero estaba con la guardia baja. No es que ante un despido (viví montones) me cruzara de brazos y dejara de laburar. Son necesarios,
No le comenté que en sistemas éramos los encargados de bloquearle el acceso a sus datos mientras le informan su infortunio. No es agradable, pero se hace.
¿oponerme? Si hasta despedí a mi hermano. Y ahí esta el secreto, él nunca me lo echó en cara, pero lo recuerdo y me pongo triste. Estamos distanciados, tengo culpas pero definitivamente no fue que lo eché la causa. Pero lo eché, y de qué sirvió. Es quizás un tipo jodido. Pero honestidad, la confianza y los valores en común son más importantes que los posibles errores en una empresa, más en un país de estafadores. Si lo sabré.
Qué lo parió, después de trabajar en negro casi una década ahí al final no me tomaron
¿Este desastre que hice de entrevista tendrá algo que ver?
...más, si me acuerdo...
que sea experiencia para la próxima entrevista donde se discute todo menos trabajo.
Recordé. ¡El último test! Clásico psicotécnico... pero solo 10 cuadritos por llenar. De una pasada marco los diez. Subo la vista, ¿tengo dos mal?!! Rápidamente los corrijo y le doy la hoja. Recita las respuestas de memoria, todo ok. "Perfecto", dice. "Pero casi erré dos" contesto, suicida. "Para eso es el tiempo, para revisar". No entiende, entiendo que no entienda ese malestar que quizás confunda con frustración. En Sisteco era el que resolvía los problemas más difíciles, el encargado del entrenamiento de todo el laboratorio, el responsable de que las reparaciones más difíciles se realizaran, el más inteligente dentro de un laboratorio de la gente más inteligente. No puedo amagar equivocarme en un test más básico que el Sudoku básico.
Bueno... creo en los test psicológicos. De su valor científico y estadístico. Pero descreo de su capacidad para diagnosticar casos individuales, es como predecir la vida de UN muón a partir de las muy bien probadas ecuaciones, NO sirve. Lo veo como racionalizar la mezcla de intuición y prejuicios que quien contrata se va armando.
Acepto (somos humanos e intuitivos) que sí hay parámetros que pueden (o no... ¡ja ja!) servir atender: Una vez me tocó evaluar (me apresuro en aclarar que no estoy calificado, pero bueno, era yo lo que había) a alguien que parecía muy -muy- lejos de la personalidad abierta, segura y comunicativa que requería el puesto y que especialmente debía tratar con los clientes. Por obvias razones (digamos "personales", o casi autobiográficas) no le iba a descalificar por eso. El CV dice que completó un curso de programación pero el test lo falla, y se lo marco. "Nooooooo.... dame otro" dice. Amor propio, estudió para eso, falló pero no salió corriendo. Le invento otro ejercicio, aunque debo darle una pista, y al final lo resuelve. Terminadas las entrevistas le cuento mi impresión personal al dueño, que no solo coincide: ¡se entusiasma! Y lo contrata. (Es dueño, me imagino en cambio que un típico gerente quizás no se hubiera arriesgado y me pediría que siguiera buscando). Reusltado: Fue el mejor colega, el más abierto a consejos, no temía rehacer un módulo entero si había equivocado el enfoque, y el que menos errores tuvo en sus productos finales. Demasiados inteligentes hay en el rubro, esos que se burlan de la incapacidad del usuario y la su falta de inteligencia para lidiar con sus inteligentísimos programas. El problema es que algunos lo logran, que el usuario se sienta culpable de no ser suficientemente capaz y sin querer empujarlo a ocultar errores de él y del producto.
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