emprendedor creativo
La entrada de mi empresa es una puerta de agua. No, no una cascada, no una cortina; es una pequeña laguna puesta de pie. Los clientes pueden entrar sin siquiera sacarse los zapatos.
Pasada la entrada, la vista es más deslumbrante aún, pues el hall entero parece un muy luminoso lecho marino tropical; con corales, peces, tortugas y un enorme calamar. No necesitan ascensor para ir a los pisos de distintos servicios, pero claro sí deben superar el natural miedo a los moluscos gigantes.
Pasada la entrada, la vista es más deslumbrante aún, pues el hall entero parece un muy luminoso lecho marino tropical; con corales, peces, tortugas y un enorme calamar. No necesitan ascensor para ir a los pisos de distintos servicios, pero claro sí deben superar el natural miedo a los moluscos gigantes.
Comentarios
Publicar un comentario