Dame aire....

2013, creo 

-Podés salir a caminar... 

Sí, ya camino bastante, subía escaleras al trote, pero cada vez me agito más, me falta el aire. ¿Ejercicio? Jamás hice, salvo una vez al año en los bosques del sur... 
Eso, cuando salía de vacaciones... 
Mis últimas en 1989... 
mmm...
Hoy (cuando escribo esto) 2018... 
mmm...

Vuelvo aal pasado.
Mediodía, entro a la empresa, y saliendo de la escalera veo a la jefa de recursos humanos:
-¡Siempre corriendo vos!

No troto, tengo un paso apurado que puede verse como un trotecito optimista entre cliente y cliente...
Pero ¿corriendo?
Le sonrío, saludo y sigo caminando.  Me paro (primera e infaltable visita) frente a la máquina de café de AtlasCopco.
Con la lengua afuera...
Ah.
Sí, será falta de ejercicio.

Primera noche
qué mal me siento. Dormí sentado en la alfombra. Hice dibujito graficando y se lo mando a mis jefes. Igual, salgo a laburar, mal.



Segunda noche.
Si duermo, muero.
Hay una política económica del equilibrio energético. Una bocanada de aire cansa, pero el oxígeno que entra bien paga con superavit ese consumo. Ya no. Hago fuerza para aspirar más, pero eso ya cansa demasiado.
Como puedo me voy a una guardia.  Me meten una mascarilla de oxígeno. 
-No respires tan rápido que te vas a marear.- me dicen. 

No me importa, ese aire es gratificante. Cuando vuelve la médica, la enfermera le comenta "está alegre" y me miran sonriendose entre ellas, cómplices. 
Entendí. 
¡No estoy intoxicado de oxígeno, me volvió la sonrisa porque ya no me siento cansado! 
Pero dura poco. 
Después de rayos me enchufan mis amigas, las bolsitas de azúcar y sal para salazucarar mi sangre. Y nebulizaciones, aburridas y que no ayudaron en nada.
Radiografía. Manchas en el pulmón. 
"Neumonía".  
Antibióticos, nebulizaciones ¿? y no sé que otra cosa.
¿Podés respirar bien? a casa. Controles por guardia sin turno, que no dude en venir a respirar al hospital si tengo ganas.

Tercera noche, escupo sangre.  
Ufa.
Guardia. Sí, neumonía, seguí con el antibiótico. 
Ah, ok.
Hospital. Nebulizaciones. 
-Pero no sirven. 
-Te ayudan a despejar pulmones.
-De qué.
Hospital. Analisis de esputo  "solo precaución", que tengo que llevar la flema. ¡No hay flema! Pero no me haacen caso. Llevo la muestra de sangre. Sí, literal, es lo que sale del pulmón.
Por la tarde, paso el frasquito cerrado en el mostrador. Qué cansado estoy. 
-¿De cuándo es esto?
-Recién  (ahorrando palabras)
-No, tiene que ser con la flema de la mañana, dice la técnica.
-No hay tos, no hay flema, y  tuve que hacer mucha fuerza para toser la sangre que sentía en la tráquea.
Acepta la muestra, quizás malinterpretando mi postura de nudillos apoyados en el escritorio y bajísimo tono de voz con intimidación. Perdón por eso, la postura solo era... agotamiento.
Free sample. Perdón, mala traducción y peor chiste.  La muestra, libre de bichos.  No recuerdo cuál estaban buscando.  Ok, sigo con los antibióticos.

Tenía mal recuerdo. Varios. Mi abuelo muriendo en el 82 y ni médicos ni familiares admitiéndolo. Adivino que el abuelo ya lo había aceptado cuando unos meses antes me dijo "pasá por casa, tengo algunas cosas para vos" cita que I regret no haber acudido, sospecho alguno de sus preciados libros (También coincidió con el mismo ofrecimiento de mi otro abuelo, que tampoco cumplí, también muerto en el 82. Tan distintos ambos, tan... coincidentes).
Mi tío, escupiendo sangre por el tabaco y el cáncer.  Un amigo de mi viejo, "todo está bien ahora" aunque sabían que era una mejora temporal nadie se lo había dicho, murió en la recaída.
Mi propio viejo, en el 92, terminal, metástasis por todos lados y nadie que lo mencionara. Y se murió nomás. Hoy ni se me ocurriría ocultarlo. Tenía derecho. Tiene derecho a saber que la familia sepa, que la familia sepa que él sabe, sacarle la presión de pretender que todo está bien.

Sangre. Sin flema. Sin bacteria conocida. E insisten con nebulizar "para aflojar la flema" ¡No tengo flema! y antibióticos.  Obediente, los sigo.
Pero las irregulares manchas no coinciden con cáncer, un cancer no se cae a la base del pulmón.
Jaj, Borré la porno de mi pc y mis cuentos mala calidad que no podían ser mejorados, pero no los textos personales ni los pocos cuentos que aprecio y sobrevivieron al allanamiento. No era pudor, era un burst de prolijidad.  Y pensé, mientras miraba Game of Thrones "no voy a ver cómo termina la serie".  Pensamiento estúpido.
Empecé a cenar afuera, pero casi no le sentía gusto. Disfrutaba más de la ducha caliente y el café espeso frente al pc.
Raro, ni se me ocurrió salir de vacaciones a mi amado sur.  Mochila ni hablar en este estado. Pero entonces tampoco fogones, ni universitarias escapando de la ciudad, ni rondas de mate, de lucirme con Vivaldi y Tárrega y tirarle la guitarra de vuelta al sufrido que debía tocar "para que cantemos todos" , apuntar a la más sexy del grupo, sentarme en el tronco al lado con el mate y una pregunta casual con mis ojos grandes verdes que hacen el resto...   más de un par de veces tuve suerte ahí, cosa que jamás en la playa, pálido, escuálido, sin labia ni verso...

¿Eh? Ah, que ya no tenía ni 20 ni 30, pasaba 50 y ahora escribo esto a la puerta de 60 (ah, sí, spoiler, no me morí).  Tiempos idos...

Dias después, me sentí mejor.
Laburando, tratando de inscibirme en monotributo, que en Atlas Copco se ponen pesados (después de seis años en negro), que necesito los papeles... que me caigo. 
"Solo estoy cansado" 
Pero alguien llama ambulancia. Hospital. 
-¿Cuándo te dieron el alta? - Pregunta la médica. 
-¿Alta? - Respondo. 
- Ah, te sentiste mejor y saliste a laburar. -me reprocha- Andá a dormir.
Cosa que hice después de respirar un rato.

Un buen día me dí cuenta de que subí todas las escaleras de la combinación de la H (más nueva y profunda) y seguía respirando sin asombrarme de ello. De la magia arquitectónica que es el cuerpo humano.
Ok, curado.  Casi me da pudor decirlo.

Gracias, médicos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Parador: Juancito

Herrar es humano

Hogar: Y renunció nomás