Al neurólogo por la contractura cerebral. ¿?
Ja, ni ahí.
Me levanto con un dolor en la nuca. Occipital derecho más bien, pero tampoco, no, no el hueso, más abajo, un poco. Hay algún tendón o algo que se infla cuando uno mueve la cabeza... Bueno, por ahí.
Todo el día, un incordio. Más que molesto. Duele.
Noche, en la cama. Tratando de dormir. Una puntada que se vuelve insufrible. Me levanto, ducho y visto tratando de moverme solo lo indispensable, cagado de sueño y calor, sabiendo que dormir sería imposible, que solo "afuera" era donde debía ir. Un bar y cerveza fría era tentador pero no suficiente, ¿hospital...?
Camino hasta la esquina, ¿qué guardia está cercana? La última vez (¿siempre después de medianoche?) caminé a una lejana (la del RamosMejía), varios kilómetros (y "gracias" a google maps un par de kilómetros más) con una puntada en el pecho, no es que estuviera apurado. No, no me daba miedo la puntada en la calle -si muero muero-, sí un colapso en la soledad de la pieza. Pero esta vez bien que dolía. Camino hasta la avenida, veo gente aburrida esperando en las paradas. Ufa. No me sumo. Camino más deshaciendo lo caminado... El bar es tentador...
Ahí está un pibe. Lo llamo, che, necesito ayuda, y le explico. Bueno, es policía. "Por supuesto señor" dice el pibe y ofrece llamar a la ambulancia, cosa que acepto. Se queda esperando conmigo. Le había dicho que salí para comprar algo frío para calmar el calor y el dolor. "Disculpe no tengo agua para ofrecerle" dice y me pregunto si es necesario en el entrenamiento decirle que puede meterse en el bar a medio metro y pedir una botellita de descarte con agua de la canilla. No le digo nada y me quedo sentado en la vereda tratando de no mover la cabeza con la estaca en la nuca.
No se cuánto tardó. Me cuesta (como siempre) explicarme pero lo hago. Me pregunta (de nuevo) la edad. Que 60. Que sí, que vivo solo, solo a 2 cuadras de ahí -balcón a Serrano-.
Presión, que 13nosecuanto y que está bien dice y contesto "psé" con tono "siempre está bien" aunque lo usual es casi el desmayo 9-6 o algo así. Me pone el dedal, parece que bien pero ni se digna explicar. Hace unas décadas en vez de dedal me ensartaron una aguja en la muñeca que dolió como puta madre y salió que debía estar muerto por falta de oxígeno. Con el dedal siempre da que estoy bien vivo. Más preguntas, y yo que me duermo en el aire acondicionado de la ambulancia, a pesar del dolor. Es que no me importa el dolor, me asusta. Duele, pero ni se acerca al dolor de muelas agudo.
La doctora no mira demasiado pero me recomienda que vaya al neurólogo. "¿y no me llevás vos?" me pregunto pero en cambio le pregunto qué tengo.
Una contractura.
Ajá.
Hay algo mal. Me paso el dedo por la nuca y llega un punto hinchado que apenas el roce me hace soltar un grito y me quita todo el sueño. Se lo digo. Esto no está bien, digo desconfiado.
Sigue con preguntas Y de nuevo, me recomienda que vaya derecho a casa a dormir "¿Tenes ibuprofeno?" me pregunta. ¿Lo quééé??? Llamo abulancia porque me estoy muriendo, no para que me diga "tomate dos aspirinas" versión siglo XXI, pienso. En cambio respondo un amodorrado "no". Saca una jeringa "¿qué es?" pregunto "es xxxxxxx". Reconozco el nombre (no recuerdo bien ahora, creo que dijo diclofenac), insisto con la pregunta. "Analgésico" dice. "¿Solamente?" Dice que sí y le digo que es que soy alérgico a algunas cosas "por ejemplo" pregunta "pffff" digo, porque no sé, se ríe y dice bueno, si es tan dificil no me digas nada (pero no, es que no sé, solo advierto) pero "quizás a la amoxicilina" algo que no creo, pero un médico lo dijo y nadie se atrevió a comprobarlo aunque me dejaría, prefiero hinchazones ahora y no asfixia cuando nadie lo espera... pero no digo nada de esto y dice pero esto no es antibiótico. No recuerdo qué dije que ella responde amenazante bueno, si no querés no te pongo nada y la miro y no le digo que lo que tengo es desconfianza, quiero un médico de verdad porque tengo miedo, me recomienda el neurólogo ¿por una contractura? y me manda a casa y el calmante no calma el miedo.
Pero era contractura nomás.
Postural, seguramente. Ahora mismo escribo con la note en la cama todo torcido con el cuello en un ángulo imposible.
Y, tarde -tarde como siempre- (dicen que soy lento) las fichas empiezan a caer. Recuerdo algo que dijo la doctora como que que no es conveniente que estés caminando solo por la calle, comentario que luego repitió al poli, quien amablemente me lo repitió cuando la ambulancia se fue. Al final me fui a dormir, la cerveza no la hubiera disfrutado. Pero ¿por qué lo hice? quizás porque era lo lógico, quizás porque quería, quizás porque lo sugirieron varias veces y mi cerebro hace clic y hago caso e importa no otra cosa que el comando., así como entregué la escritura de mi casa al traposo siendo algo que podía evitar el remate, que acepté vender mi parte de la empresa por la facturación de una semana, que perdí derecho a jubilación a cambio de 200 mil pesos -del 2015- porque el cuervo de Atlascopco dijo que la negociación era a cara de perro, aún yo sabiendo que mi indemnización era el doble y además Atlas estaba obligada a pagar la DÉCADA en mora de aportes y la multa por negarse serían 600 mil pesos a mi persona además de la multa al estado que eran varios millones. Y cuando desde el SECLO me respondieron con el mail "venga con su abogado"... ¿por qué no lo hice? responder "no tengo abogado, me lo pagó Atlas y defendía a Atlas no a mí" se hubiera caído la homologación, ganaba el derecho a jubilación además de mucho más dinero en la mano.
Uhm
me fui de tema
de nuevo
es el trauma atlascopco que vuelve y jode y nunca se resuelve en aprendizaje.
Neurólogo.
Ja, ya entendí.
Décadas atrás, épocas de Ibarra en la ciudad, un broncoespasmo en Corrientes y Rodríguez Peña que me moría y no podía dejar de toser. "Disculpame ya no puedo esperar más" me dijo la solidaria que había llamado al 107 (¡gracias Lilian!) y me quedé tirado exhausto en la esquina, sin poderle decir gracias gracias andá nomás solo quiero quedarme acá tirado a descansar pero cada movimiento volvía la picazón en los pulmones y una nueva avalancha de toses en mi cuerpo ya agotado. El corazón bien, es sabido que corazones menos fuertes no soportan tal embate; un par de conocidos, también asmáticos, terminaron muertos.
Y llega, mucho, pero mucho más tarde la ambulancia. Preguntas. y "qué tomaste". Nada. "Decime qué tomaste". Nada, insisto. Se pone densa, siempre con la cara de culo (cómo no va a ser amargada, con lo que tarda o el paciente está muerto y es trabajo frustrado o está vivo entonces no era emergencia y la llamaron al pedo lo que la frustra más), yo no tengo fuerza para pelear. Bah, tampoco peleo cuando estoy pleno de fuerzas. "Eso no fue broncoespasmo, decime qué tomaste". Y yo la miro sin entender, y no me cree hasta que llegamos al hospital y me dan los resultados y entonces me orean y me ponen sal y azúcar. Sí, eso: oxígeno, solución salina y la otra que no se como la llaman pero es azúcar, dextrosa quizás. Solo con el oxígeno, revivo.
Otra.
Nauseas, me reprimo el vómito y salgo a mi empresa. Día anterior cené un preparado de riñoncitos sospechosos y luego un jugo de naranja en un restorán de Caballito. No podía faltar al trabajo, era el día que tenía que despedir a mi hermano. No es que se fuera de viaje. Despedir, to fire, de rajarlo de la empresa. Una vez en la empresa, diarrea. No. no era psicológica. Y un dolor infernal en las tripas. Claudia (profe de inglés) me da Buscapina, la acepto por amabilidad asumiendo que no iba a afectar en lo más mínimo, bien o mal, mi estado. Dolor. Obra social Life que un fangote salía; ok, a usarlo, guardia hospital. Mi socio me tira en la guardia del nomeacuerdo ¿el Mitre? ¿El Güemes? Y sale para un cliente. "no, no atendemos más Life" dicen en la guardia. Merd. 40 dólares la consulta. "Está bien" digo, qué iba a decir. Médica: "Qué te dieron". "nada" pero vacilé porque recordé las gotas superdiluídas. Falla como siempre que es oportuno la memoria y no podía decirle el nombre, pero le insistía en que no eran nada, y la médica que enfatizaba "no te puedo dar nada si no sé qué te dieron" y yo con ganas de mandarla a la mierda porque no me creía. Suerte había parado la diarrea, pero no las enormes burbujas en las tripas. Ni el dolor. Al final me dio algo "esto lo tomás hasta que pare, este otro dejás de tomar apenas se vaya el dolor" y me manda a casa, cosa que no puedo, y llegué de vuelta a la empresa para enterarme que a mi hermano lo habían hecho sentar "esperá que tu hermano te quiere hablar" y lo dejaron tirado ahí a esperarme sin decirle que me obligaban a echarlo. Prefiero así, tenía que darle la cara yo, y que luego apareciera mi socio después para decir... no sé, no recuerdo qué dijo pero eso no ayudó en nada. Con mi porcentaje no tenía poder para cambiar decisiones pero era mi hermano, tenía que decírselo yo. No lo tomó demasiado mal, pero para mí volver a casa (aún sin la diarrea) fue un suplicio. LA culpa...
Me fui de tema.
Hablaba de un nexo...
Cada médica vio a través de su prisma. Medicamento, droga, chochera.
¿Neurólogo, dijo?
Quizás tenga razón, pero en ese caso llegaria muy, pero muy tarde.
---
uhhh ahora me acuerdo que cuando chico me hicieron un electrocefalograma
¿para qué era? No sé, porque después mis viejos abandonaron.
"tiene una arritmia" dijeron
Pero era como ténico diciendo "la notebuc tiene sobretemperatura" pero no te da pista de qué hacer ni idea de cuál es su efecto.
Arritmia. Medio siglo atrás...
(O un poco más)
Y todavía que no engancho el compás.
Me levanto con un dolor en la nuca. Occipital derecho más bien, pero tampoco, no, no el hueso, más abajo, un poco. Hay algún tendón o algo que se infla cuando uno mueve la cabeza... Bueno, por ahí.
Todo el día, un incordio. Más que molesto. Duele.
Noche, en la cama. Tratando de dormir. Una puntada que se vuelve insufrible. Me levanto, ducho y visto tratando de moverme solo lo indispensable, cagado de sueño y calor, sabiendo que dormir sería imposible, que solo "afuera" era donde debía ir. Un bar y cerveza fría era tentador pero no suficiente, ¿hospital...?
Camino hasta la esquina, ¿qué guardia está cercana? La última vez (¿siempre después de medianoche?) caminé a una lejana (la del RamosMejía), varios kilómetros (y "gracias" a google maps un par de kilómetros más) con una puntada en el pecho, no es que estuviera apurado. No, no me daba miedo la puntada en la calle -si muero muero-, sí un colapso en la soledad de la pieza. Pero esta vez bien que dolía. Camino hasta la avenida, veo gente aburrida esperando en las paradas. Ufa. No me sumo. Camino más deshaciendo lo caminado... El bar es tentador...
Ahí está un pibe. Lo llamo, che, necesito ayuda, y le explico. Bueno, es policía. "Por supuesto señor" dice el pibe y ofrece llamar a la ambulancia, cosa que acepto. Se queda esperando conmigo. Le había dicho que salí para comprar algo frío para calmar el calor y el dolor. "Disculpe no tengo agua para ofrecerle" dice y me pregunto si es necesario en el entrenamiento decirle que puede meterse en el bar a medio metro y pedir una botellita de descarte con agua de la canilla. No le digo nada y me quedo sentado en la vereda tratando de no mover la cabeza con la estaca en la nuca.
No se cuánto tardó. Me cuesta (como siempre) explicarme pero lo hago. Me pregunta (de nuevo) la edad. Que 60. Que sí, que vivo solo, solo a 2 cuadras de ahí -balcón a Serrano-.
Presión, que 13nosecuanto y que está bien dice y contesto "psé" con tono "siempre está bien" aunque lo usual es casi el desmayo 9-6 o algo así. Me pone el dedal, parece que bien pero ni se digna explicar. Hace unas décadas en vez de dedal me ensartaron una aguja en la muñeca que dolió como puta madre y salió que debía estar muerto por falta de oxígeno. Con el dedal siempre da que estoy bien vivo. Más preguntas, y yo que me duermo en el aire acondicionado de la ambulancia, a pesar del dolor. Es que no me importa el dolor, me asusta. Duele, pero ni se acerca al dolor de muelas agudo.
La doctora no mira demasiado pero me recomienda que vaya al neurólogo. "¿y no me llevás vos?" me pregunto pero en cambio le pregunto qué tengo.
Una contractura.
Ajá.
Hay algo mal. Me paso el dedo por la nuca y llega un punto hinchado que apenas el roce me hace soltar un grito y me quita todo el sueño. Se lo digo. Esto no está bien, digo desconfiado.
Sigue con preguntas Y de nuevo, me recomienda que vaya derecho a casa a dormir "¿Tenes ibuprofeno?" me pregunta. ¿Lo quééé??? Llamo abulancia porque me estoy muriendo, no para que me diga "tomate dos aspirinas" versión siglo XXI, pienso. En cambio respondo un amodorrado "no". Saca una jeringa "¿qué es?" pregunto "es xxxxxxx". Reconozco el nombre (no recuerdo bien ahora, creo que dijo diclofenac), insisto con la pregunta. "Analgésico" dice. "¿Solamente?" Dice que sí y le digo que es que soy alérgico a algunas cosas "por ejemplo" pregunta "pffff" digo, porque no sé, se ríe y dice bueno, si es tan dificil no me digas nada (pero no, es que no sé, solo advierto) pero "quizás a la amoxicilina" algo que no creo, pero un médico lo dijo y nadie se atrevió a comprobarlo aunque me dejaría, prefiero hinchazones ahora y no asfixia cuando nadie lo espera... pero no digo nada de esto y dice pero esto no es antibiótico. No recuerdo qué dije que ella responde amenazante bueno, si no querés no te pongo nada y la miro y no le digo que lo que tengo es desconfianza, quiero un médico de verdad porque tengo miedo, me recomienda el neurólogo ¿por una contractura? y me manda a casa y el calmante no calma el miedo.
Pero era contractura nomás.
Postural, seguramente. Ahora mismo escribo con la note en la cama todo torcido con el cuello en un ángulo imposible.
Y, tarde -tarde como siempre- (dicen que soy lento) las fichas empiezan a caer. Recuerdo algo que dijo la doctora como que que no es conveniente que estés caminando solo por la calle, comentario que luego repitió al poli, quien amablemente me lo repitió cuando la ambulancia se fue. Al final me fui a dormir, la cerveza no la hubiera disfrutado. Pero ¿por qué lo hice? quizás porque era lo lógico, quizás porque quería, quizás porque lo sugirieron varias veces y mi cerebro hace clic y hago caso e importa no otra cosa que el comando., así como entregué la escritura de mi casa al traposo siendo algo que podía evitar el remate, que acepté vender mi parte de la empresa por la facturación de una semana, que perdí derecho a jubilación a cambio de 200 mil pesos -del 2015- porque el cuervo de Atlascopco dijo que la negociación era a cara de perro, aún yo sabiendo que mi indemnización era el doble y además Atlas estaba obligada a pagar la DÉCADA en mora de aportes y la multa por negarse serían 600 mil pesos a mi persona además de la multa al estado que eran varios millones. Y cuando desde el SECLO me respondieron con el mail "venga con su abogado"... ¿por qué no lo hice? responder "no tengo abogado, me lo pagó Atlas y defendía a Atlas no a mí" se hubiera caído la homologación, ganaba el derecho a jubilación además de mucho más dinero en la mano.
Uhm
me fui de tema
de nuevo
es el trauma atlascopco que vuelve y jode y nunca se resuelve en aprendizaje.
Neurólogo.
Ja, ya entendí.
Décadas atrás, épocas de Ibarra en la ciudad, un broncoespasmo en Corrientes y Rodríguez Peña que me moría y no podía dejar de toser. "Disculpame ya no puedo esperar más" me dijo la solidaria que había llamado al 107 (¡gracias Lilian!) y me quedé tirado exhausto en la esquina, sin poderle decir gracias gracias andá nomás solo quiero quedarme acá tirado a descansar pero cada movimiento volvía la picazón en los pulmones y una nueva avalancha de toses en mi cuerpo ya agotado. El corazón bien, es sabido que corazones menos fuertes no soportan tal embate; un par de conocidos, también asmáticos, terminaron muertos.
Y llega, mucho, pero mucho más tarde la ambulancia. Preguntas. y "qué tomaste". Nada. "Decime qué tomaste". Nada, insisto. Se pone densa, siempre con la cara de culo (cómo no va a ser amargada, con lo que tarda o el paciente está muerto y es trabajo frustrado o está vivo entonces no era emergencia y la llamaron al pedo lo que la frustra más), yo no tengo fuerza para pelear. Bah, tampoco peleo cuando estoy pleno de fuerzas. "Eso no fue broncoespasmo, decime qué tomaste". Y yo la miro sin entender, y no me cree hasta que llegamos al hospital y me dan los resultados y entonces me orean y me ponen sal y azúcar. Sí, eso: oxígeno, solución salina y la otra que no se como la llaman pero es azúcar, dextrosa quizás. Solo con el oxígeno, revivo.
Otra.
Nauseas, me reprimo el vómito y salgo a mi empresa. Día anterior cené un preparado de riñoncitos sospechosos y luego un jugo de naranja en un restorán de Caballito. No podía faltar al trabajo, era el día que tenía que despedir a mi hermano. No es que se fuera de viaje. Despedir, to fire, de rajarlo de la empresa. Una vez en la empresa, diarrea. No. no era psicológica. Y un dolor infernal en las tripas. Claudia (profe de inglés) me da Buscapina, la acepto por amabilidad asumiendo que no iba a afectar en lo más mínimo, bien o mal, mi estado. Dolor. Obra social Life que un fangote salía; ok, a usarlo, guardia hospital. Mi socio me tira en la guardia del nomeacuerdo ¿el Mitre? ¿El Güemes? Y sale para un cliente. "no, no atendemos más Life" dicen en la guardia. Merd. 40 dólares la consulta. "Está bien" digo, qué iba a decir. Médica: "Qué te dieron". "nada" pero vacilé porque recordé las gotas superdiluídas. Falla como siempre que es oportuno la memoria y no podía decirle el nombre, pero le insistía en que no eran nada, y la médica que enfatizaba "no te puedo dar nada si no sé qué te dieron" y yo con ganas de mandarla a la mierda porque no me creía. Suerte había parado la diarrea, pero no las enormes burbujas en las tripas. Ni el dolor. Al final me dio algo "esto lo tomás hasta que pare, este otro dejás de tomar apenas se vaya el dolor" y me manda a casa, cosa que no puedo, y llegué de vuelta a la empresa para enterarme que a mi hermano lo habían hecho sentar "esperá que tu hermano te quiere hablar" y lo dejaron tirado ahí a esperarme sin decirle que me obligaban a echarlo. Prefiero así, tenía que darle la cara yo, y que luego apareciera mi socio después para decir... no sé, no recuerdo qué dijo pero eso no ayudó en nada. Con mi porcentaje no tenía poder para cambiar decisiones pero era mi hermano, tenía que decírselo yo. No lo tomó demasiado mal, pero para mí volver a casa (aún sin la diarrea) fue un suplicio. LA culpa...
Me fui de tema.
Hablaba de un nexo...
Cada médica vio a través de su prisma. Medicamento, droga, chochera.
¿Neurólogo, dijo?
Quizás tenga razón, pero en ese caso llegaria muy, pero muy tarde.
---
uhhh ahora me acuerdo que cuando chico me hicieron un electrocefalograma
¿para qué era? No sé, porque después mis viejos abandonaron.
"tiene una arritmia" dijeron
Pero era como ténico diciendo "la notebuc tiene sobretemperatura" pero no te da pista de qué hacer ni idea de cuál es su efecto.
Arritmia. Medio siglo atrás...
(O un poco más)
Y todavía que no engancho el compás.
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