Pistas para saber si uno está loco
Siempre creí que era imposible autodiagnosticarse la locura.
Pero primero hagamos la distinción académica, locura es la incapacidad de reconocerse y ubicarse en el espaciotiempo.
En este caso, la autodetección no solo es imposible sino que al sujeto, incluso si lo entendiera, no le importaría. Don't worry buddy: vas a estar más allá del bien y del mal.
Nos enfocaremos en la que aplica la universidad de la calle, una definición vaga y ambigua, pero identificable.
Su resultado:
¡Me volví loco!
La técnica es simple. Estando loco no puedo imaginar tests para detectar la locura, pero aún tengo alguna memoria que alcanza para reconocer a quién llamábamos loco en la juventud.
El más clásico y, presumo, suficiente: al que hablaba solo en la calle.
Y allí estaba yo en el supermercado y me fui derechito a la seccion "cerdo", la que mejor me identifica. Vi un corte adecuado: poco hueso, mucha grasa que en cuanto se derrite la uso con harina para pan y el resto la corto del bife ya hecho para cortar en trocitos, seguir la cocción y hacerla chicharrón... y perdón, me eestoy babeando de nuevo. Bue, que con lo que demoro en el súper, lo refrigerado es siempre lo último que cargo al canastito, así que la dejé en la heladera de nuevo y.
Punto y aparte.
Advierto antes que suelo susurrar la suma parcial redondeada de lo que voy metiendo al canastito. Lo hago susurrando porque mentalmente no la recuerdo... lejos los días de pibe que ojeaba el número de página del libro que estaba leyendo y la recordaba al otro día. Más: dos libros a la vez, el gordo para la cama y el flaco para el trabajo. Sí, de pibe, menos de 30, menos de —menos de— la mitad de la actual. Bueno, devolví el corte al frío estante así que la suma parcial redondeada aún estaba en cero... pero no es lo importante aquí de nuevo estoy divagando. Lo interesante es que la señalé con el dedo y le dije, en voz normal porque el chancho estaba cerca:
— Quedate ahí que vuelvo.
Encima lo hice con tonito de advertencia.
En definitiva, estoy loco.
Ni miré alrededor buscando testigos, no me importaba. Que te importe, que es otra señal de locura.
No fue eso lo peor de todo. Cuando volví (a suma parcial redondeada equivalente a 1600 pesos con potencial de subir 80 más que era lo que estaba el corte) la bandeja estaba vacía y mi chancho había desaparecido.
¿Qué iba a hacer?
Fui a la bandeja de bondiola y agarré una de 210 pesos. Esta vez no le hablé.
Y no creo que vuelva a hablarle al cerdo.
No te hace caso.
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