Anita

Que extraño, que recuerde todo esto ahora.


Empieza -extrañisimo comienzo- en Atlas Copco, donde me encuentro con Guille Picardo. Lo reconocia pero no demasiado, supe quien era y donde lo conoci ¡compañero de colegio en la base aerea!, pero fallaba en recordr aunque sea una instancia de ello.


Paso el tiempo, ya no lo veo.

Pero recordé. 

Base aérea de Palomar, en la escuela secundaria. Él estaba en la 3ra div, yo en la 1ra. Años posteriores coincidimos el aula, pero no es alli de donde me vino la memoria. Lo recuerdo cuando marchabamos con paso militar (quizas estuvo cuando desfilamos frente a Isabelita), éramos los mas bajitos de todos y la formación era estrictamente por altura. Marché con él codo a codo.

Enseguida luego de eso recordé que lo encontré, vistazo y saludo, a la salida de los juegos intercolegiales en el colegio militar. Estuve ese dia con Andru (o Andrew, en realidad Andres Rodriguez), y me acorde de la siguiente escena: Cuando las vemos a las 2, Anita y la otra, Andru encara y quedamos con ambas en encontrarnos en un ratito en... que se yo, estuvimos clavados un buen rato frente a Takú creo. Sí, plantados. No se si es mejor que plantado solo. Al rato de esperar no se por qué rumbeamos a ¿que lugar era? No coincide en mi memoria el establecimiento y la posicion en el mapa, pero alli estabamos nosotros y alli estaban ellas muy halagadas por pibes que no eramos nosotros. Andru las saluda y hace algún comentario que no implicó rencor ni humillación, volvemos a saludar y salimos de ahi con dignidad.

Era quizas el primer año en el MSA. El año en que comencé a salir del autismo. Las hormonas y el deseo de vivir, aunque aun no sabía como, los primeros balbuceos, de la apatia al deseo de comprender a los demas, en una carrera en la que empece desde atras. Y los primeros verdaderos amigos. Donde la palabra empatia comenzo a tomar forma.

El siguiente recuerdo: el dia siguiente, de nuevo en la base, en el aula. Se acerca Guille, me pregunta como estoy y como estuve, y, por responder algo, le conte el fallido encuentro con anita. Sonrio comprensivamente y no recuerdo mas, habra llegado el profe o queseyo.

Pero no es el ultimo recuerdo del hecho.

Finde, en el local del MSA o en la casa de alguno, estamos andru y yo y nos encontramos con Anita, Andru le dice con exagerado reproche  "¡borrati!" en referencia al planton, palabra que patéticamente le repito, y enseguida Andrew le dirige una encantadora sonrisa denotando ser buen perdedor y que el hecho quedaba atrás.  

¿Qué es lo que mas recuerdo de este ultimo recuerdo?

La indecifrable sonrisa que me dirigió en ese momento Anita. 

Pero yo ya estaba perdido por su hermana silvia, a quien nunca logré entender. Animado, agredido, ojalá recordara mas y analizarlo a la luz de la basta experiencia de mis 62 años. Sarcasmo, claro. Y el error de pedir consejo a un amigo que, tarde entendí lo obvio, tambien estaba loco por ella ¡ja ja! 


Otro recuerdo, dias despues en el local del MSA, ella, Anita, metiendo los dedos en mi melena y ensortijandola...


Agrego hoy, mi memoria salta a la caminata en Cordoba, llegando al Champaquí quizas, cuando ella no da más y quiere cambiarse el pantalon roto, nos retrasamos y perdimos el grupo y el rumbo... hasta que nos vinieron a buscar y nos ayudaron con las mochilas.


Cordoba, la quebrada de los condoritos, los pies llagados, las orejas quemadas la piel negra cayendo en colgajos, el olor a humo y el hambre permanente, el irrefrenable deseo de carnear y comer entera una de las vacas que se nos cruzaron. La experiencia más intensa quizá de mi vida. Debo volver con la mente allí. El tabaquillo, la dificultad para prender fuego, el sol, el hambre, los pies, el constante malhumor, dolores en todo el cuerpo, y mi Minolta sacando fotos... todas perdidas en el allanamiento queloparió.

La foto en madrugada de Silvia lavando ropa en el rio de San Clemente al lado de un caballo tomando agua que quien sabe por qué estaba ahí. 

Silvita...


 

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