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Mostrando entradas de marzo, 2018

ADN malo, ¿o dark ADN? notas del cuento

ADN defectuoso, así titulé (reminiscencias del patito-feo) el cuento que terminé (si eso es posible) en 2007 pero pergeñé en 2004 y mis lamarkianos inicios varios años antes (cuando la arrogancia científica hablaba del ADN chatarra al que no sintetizaba proteína) tan convencido de un mecanismo aún no descubierto que explicaría la velocidad de la evolución, la que, claro que acepto, es mucho de accidental. Dark ADN podría titularlo hoy, leído el artículo (marzo 2018) de New Scientist sobre el ADN desaparecido. Claro que el ADN no diseña futuro.  Pero hay, siempre creí,  más que puro azar en la evolución.  Mi formación técnica me hace devoto al concepto de "feedback"  la realimentación de los sistemas que funcionan, y en el azar no hay ninguna.  Sospecho que parte de nuestra vida se reimprime en nuestro ADN. -nada místico, solo marcadores y detectores de estrés- y la mutación tendría así algo de pragmático. Marcadores, ¿cómo el pulmón del que vive en mont...

ADN malo

La luz es fuerte, las paredes coloridas y la música alegre,  pero para mí la habitación es lúgubre y deprimente... Triste... Solitaria.... -No hay motivo para llorar- Dice mi tutora, la pediatra. Lloro, quiero explicarle, pero no me sale. Y me siento más solo aún, más solo que siempre. Soy distinto. Jugar con otros chicos es peligroso, en su brusquedad me pueden fracturar -Me explicaron-. ¿Por qué yo, por qué soy tan diferente, tan inferior? - No sos inferior. Sos especial. No entiendo, no entiendo.... Y pongo la cabeza sobre su regazo y vuelvo a hundirme ahi, llorando... El tiempo pasó, angustiante, y hoy cumplo 12 años. A veces, pocas, tengo algunos amigos, pero la curiosidad que los mueve se apaga enseguida y se cansan de mí. No podemos conversar mucho porque se aburren y se van. No me permiten juegos de contacto, y en juegos de tablero nunca pude ganar. Y traté, traté. Juro que traté. Para qué aprendí a leer y escribir, si solo puedo entender lo que yo mismo escri...

Ciudadano del mundo

Muy tarde me enteré de que mi abuelo era extranjero.  ¿Cómo hacerlo?  Nunca le oí una palabra en italiano, su lengua de origen, solo un perfecto castellano.  Adoraba a norteamericanos, alemanes y rusos "no confundan gente con sus gobiernos".  Una frase de Perogrullo hoy, pero de una época incomprensible en que la imagen del extranjero nos llegaba distorsionada por las películas.  Él rehusaba la comodidad de los ghetos voluntarios de los que se radicaban en otro país: No insultaría a sus anfitriones no intentando aprender sus costumbres e idioma.  También fue ciudadano norteamericano.  Contó que una vez tuvo que pedir un crédito: "¿Garantías?" No. Entonces le presentaron una biblia y, aunque nunca le oí nada cercano a la religión, juró. "Me hubiera cortado un brazo antes que deshonrar la deuda". Y cayó acá.  Perdió su trabajo cuando rechazó afiliarse al partido (¿hace falta decir CUÁL?) pero nunca lo oí quejarse ni nunca dejó de trabajar....